
Dejen de permitir que el frío arruine las ganancias de su patio.
Es una situación frustrante: tener un hermoso espacio al aire libre completamente vacío, solo porque estamos en noviembre. La mayoría de las personas intentan solucionar esto con calentadores convencionales, pero en un lugar al aire libre, esos dispositivos son prácticamente inútiles. El viento se lleva todo el calor antes de que pueda llegar a los invitados.
Ahí es donde entran en juego las lámparas de infrarrojos de onda corta.
El secreto está en que, en lugar de tratar de calentar el aire –lo cual es imposible cuando hay viento–, estas lámparas calientan directamente a las personas y los objetos. Es como sentir el calor del sol en la piel en una mañana fresca. Se siente el calor de inmediato, sin importar qué haga el viento.
Cómo instalarlas correctamente
No basta con colgarlas en el techo y esperar lo mejor. Si las colgamos demasiado alto, el calor desaparece antes de llegar a la mesa. ¿Demasiado bajas? Sus invitados sentirán como si estuvieran sentados bajo una lámpara de calor, lo cual no es exactamente la atmósfera que uno desea.
Se trata de encontrar el equilibrio perfecto. Tenemos en cuenta la altura del techo y cuán fuerte es el viento en esa área para determinar dónde deben colocarse las lámparas. El objetivo es lograr un calor uniforme que haga que los invitados piensen: “Realmente puedo quedarme aquí un rato más”.
Un consejo sobre la potencia
Existen algunas limitaciones. Estas lámparas consumen mucha energía. Por favor, no las conecten simplemente a un tomacorriente común. De lo contrario, sus interruptores se apagarán en diez minutos. Probablemente necesitará instalar líneas eléctricas especiales o mejorar su sistema eléctrico. Es un poco problemático al principio, pero es mejor que todo su patio quede a oscuras durante una noche de viernes.
Por qué esto es importante para sus ganancias
Cuando las personas tienen frío, se apresuran. Comen rápido, se saltan el postre y se van lo antes posible. Pero cuando están cómodas, se relajan. Se quedan más tiempo. Piden otra botella de vino o un café extra. Al mantener su espacio al aire libre cálido todo el año, no solo llena los asientos, sino que también convierte su patio en un lugar donde la gente realmente quiere estar, sin importar el clima exterior.