
Si opera una fábrica de clase 100 (ISO 5), seguramente ya conoce el problema que representa la presencia de partículas en el aire. Un simple trocito de material proveniente de un elemento calefactor barato puede arruinar sus obleas. Es un desastre.
Por eso, utilizamos cuarzo sintético de alta pureza en nuestras lámparas de infrarrojos.
La lucha contra el polvo
El cuarzo fundido puede resistir ciclos extremos de calor sin problemas. Los elementos calefactores recubiertos de metal tienden a desgastarse con el tiempo, pero estos tubos de cuarzo no presentan ese problema. Emiten radiación infrarroja de onda corta directamente sobre el objetivo. Como el calor se dirige hacia donde debe ir, no se calienta todo el aire a su alrededor. Esto mantiene el flujo de aire estable y evita que el polvo se acumule en la sala limpia.
Elegir los componentes adecuados
Construimos estas lámparas para que puedan resistir condiciones extremas. Si está actualizando una fábrica grande, lo último que quiere es tener lámparas que se dañen cuando alcanzan su temperatura máxima. Mantenemos las tolerancias de diámetro y longitud muy precisas, para que las lámparas se adapten fácilmente a los dispositivos existentes. Sin complicaciones.
También hay que prestar atención a los sellos. Utilizamos tapones especiales, porque una fuga de halógeno representa un verdadero desastre: no solo destruye la lámpara, sino que también arruina toda su línea de producción. Realizamos pruebas de vacío en cada sello para asegurarnos de que sean eficaces.
Algunas cosas a tener en cuenta
El cuarzo de alta pureza genera mucho calor. Tenga en cuenta que esto supone una gran carga para el sistema de alimentación eléctrica. Necesitará un controlador PID preciso. Si la tensión fluctúa, el filamento se dañará. Asegúrese de que sus controladores puedan manejar ese aumento inicial de corriente durante el arranque de la lámpara; de lo contrario, tendrá que reemplazarlas con más frecuencia de lo deseado.
Para facilitar las cosas, utilizamos conectores estándar. Esto permite conectar las lámparas rápidamente, lo que significa que su fábrica pasa menos tiempo fuera de servicio y más tiempo produciendo. Obtendrá el calor necesario, y su tasa de producción permanecerá en el nivel adecuado.